Isa García — 430
34:15 15. Las moradas de Saba eran un signo [de las gracias de Dios]: poseían dos huertos, uno [en un valle] a la izquierda y otro a la derecha. [Les dije:] “Coman del sustento de su Señor y agradézcanle. Tienen una buena tierra, y [si son agradecidos, sepan que] su Señor es Perdonador”.
34:16 16. Pero se apartaron, entonces envié sobre ellos la inundación [que produjo la ruptura] de las represas [que habían construido], y les cambié sus dos huertos por granjas con frutos amargos, tamariscos y algunos árboles de azufaifo.
34:17 17. Así los castigué por ser desagradecidos, y no castigo así sino al desagradecido.
34:18 18. Puse entre ellos y las ciudades que había bendecido otras aldeas, e hice que transitaran tranquilos por ellas. [Les dije:] “¡Viajen por ellas seguros de noche y de día!”
34:19 19. Dijeron [con arrogancia]: “¡Señor nuestro! Alarga nuestros viajes[1]”. Y se perjudicaron a sí mismos, e hice que se convirtieran en historia y los destruí por completo. Sin duda, en esto hay un signo para todo paciente [ante momentos difíciles] agradecido [de los favores de Dios].
34:20 20. Así confirmó Iblís su afirmación[1]: ya que todos lo siguieron excepto un grupo de creyentes.
34:21 21. [El demonio] no tenía poder sobre ellos, sino [que les susurró] para que se hiciera evidente quién creía en la otra vida y quién de ellos tenía dudas. Tu Señor está atento a todas las cosas.
34:22 22. Diles [¡Oh, Mujámmad! a los idólatras]: “Invoquen a quien quieran en lugar de Dios, pero sepan que los ídolos no pueden [beneficiar ni perjudicar] ni siquiera en el peso de una partícula, tanto en los cielos como en la Tierra, ni tienen participación alguna [en el poder divino], ni tampoco Él tiene ayudantes de entre ellos”.