Tafsir Al-Mujtasar
وَمِنَ ٱلْإِبِلِ ٱثْنَيْنِ وَمِنَ ٱلْبَقَرِ ٱثْنَيْنِ ۗ قُلْ ءَآلذَّكَرَيْنِ حَرَّمَ أَمِ ٱلْأُنثَيَيْنِ أَمَّا ٱشْتَمَلَتْ عَلَيْهِ أَرْحَامُ ٱلْأُنثَيَيْنِ ۖ أَمْ كُنتُمْ شُهَدَآءَ إِذْ وَصَّىٰكُمُ ٱللَّهُ بِهَـٰذَا ۚ فَمَنْ أَظْلَمُ مِمَّنِ ٱفْتَرَىٰ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًا لِّيُضِلَّ ٱلنَّاسَ بِغَيْرِ عِلْمٍ ۗ إِنَّ ٱللَّهَ لَا يَهْدِى ٱلْقَوْمَ ٱلظَّـٰلِمِينَ ﴿١٤٤﴾
De los ocho tipos restan un par de camellos y un par de bovinos. Pregunta, Mensajero, a los idólatras: “¿Los declaró Al-lah ilícitos por ser machos o hembras, o por estar contenidos en el útero? ¿Estuvieron presentes, idólatras, cuando Al-lah dio las órdenes para la prohibición de los animales que, según ustedes, son ilícitos?”
No hay mayor mal y ofensa que inventar mentiras acerca de Al-lah, al atribuirle sin fundamento la prohibición de cosas que Él no ha prohibido, para apartar a las personas del camino recto.
Al-lah no guía por el camino recto a quienes pecan al inventar mentiras acerca de Al-lah.