Isa García — 80
4:15 15. Si una mujer es acusada de fornicación, deben declarar en su contra cuatro testigos [presenciales del acto]. Si los testigos confirman el hecho, condénenla a reclusión perpetua en su casa o hasta que Dios le conceda otra salida[1].
4:16 16. El castigo se aplica a los dos que lo cometen [hombre y mujer]. Pero cuando se arrepientan y enmienden, déjenlos en paz. Dios es Indulgente, Misericordioso.
4:17 17. Dios solo perdona a quienes cometen el mal por ignorancia y se arrepienten antes de morir. A éstos Dios los absuelve porque es Sabio y todo lo sabe.
4:18 18. Mas no serán perdonados quienes sigan obrando mal [por rebeldía contra Dios] hasta que los sorprenda la muerte y recién entonces digan: “Ahora me arrepiento”. Ni tampoco quienes mueran negando la verdad; a éstos les tenemos reservado un castigo doloroso.
4:19 19. ¡Oh, creyentes! Quedan abolidas las costumbres [paganas preislámicas] de heredar a las mujeres como un objeto y de obligarlas a casarse y retenerlas por la fuerza para recuperar parte de lo que les habían dado[1], a menos que ellas cometan un acto de inmoralidad[2]. En lugar de eso, traten amablemente a las mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas les llegara a disgustar [sean tolerantes], puede ser que les desagrade algo en lo que Dios ha puesto un bien para ustedes.