Isa García — 75
3:187 187. [Sabe que] Dios celebró este pacto con la Gente del Libro: “Deberán explicar el Libro claramente a la gente y jamás ocultarlo”. Pero traicionaron el pacto y lo vendieron por vil precio. ¡Qué mal actuaron!
3:188 188. No creas que quienes se vanaglorian de lo que hacen y aman ser elogiados por lo que ni siquiera han hecho, se salvarán del castigo.
3:189 189. A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
3:190 190. En la creación de los cielos y de la Tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto,
3:191 191. que invocan a Dios de pie, sentados o recostados, que meditan[1] en la creación de los cielos y la Tierra, y dicen: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un sentido. ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.
3:192 192. ¡Señor nuestro! A quien condenes al Fuego lo habrás deshonrado, porque los opresores no tendrán quién los auxilie.
3:193 193. ¡Señor nuestro! Hemos oído a quien convocaba a la fe, diciendo: ‘Crean en su Señor’, y creímos. ¡Señor nuestro! Perdona nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y, al morir, reúnenos con los piadosos.
3:194 194. ¡Señor nuestro! Concédenos lo que has prometido a través de Tus Mensajeros y no nos humilles el Día de la Resurrección. Tú no faltas a Tu promesa”.