Isa García — 63
3:101 101. ¿Cómo podrían ustedes abandonar la fe cuando se les recitan los preceptos de Dios, y Su Mensajero se encuentra entre ustedes? Quien se aferre a Dios será guiado al camino recto.
3:102 102. ¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios como es debido, y no mueran sino como creyentes monoteístas.
3:103 103. Aférrense todos a la religión de Dios y no se dividan en sectas. Recuerden la gracia de Dios cuando los hermanó uniendo sus corazones siendo que eran rivales unos de otros, y cuando se encontraban al borde de un abismo de fuego, los salvó de caer en él. Así les explica Dios Sus signos para que sigan la verdadera guía.
3:104 104. Que siempre haya entre ustedes un grupo que invite al bien, ordenando lo bueno y prohibiendo lo malo. Ésos serán los bienaventurados.
3:105 105. No sean como aquellos que después de haber recibido las pruebas claras, discreparon y se dividieron en sectas[1]. Ésos tendrán un castigo severo.
3:106 106. El Día del Juicio unos rostros estarán radiantes y otros ensombrecidos. A aquellos cuyos rostros estén ensombrecidos se les dirá: “¿Han rechazado la verdad luego de haber creído? Sufran el castigo como consecuencia de su incredulidad”.
3:107 107. En cuanto a aquellos cuyos rostros estén radiantes, estarán en la misericordia de Dios eternamente.
3:108 108. Éstos son los signos de Dios que te revelo con la verdad, para que adviertas que Dios no oprime a ninguna de Sus criaturas.