Isa García — 60
3:78 78. Entre ellos hay quienes tergiversan el Libro cuando lo recitan para que ustedes crean que es parte de él, cuando en realidad no pertenece al Libro[1]. Y dicen que proviene de Dios, cuando en realidad no proviene de Dios. Inventan mentiras acerca de Dios a sabiendas.
3:79 79. No es concebible que una persona a quien Dios concede el Libro, la sabiduría y la profecía, diga a la gente: “Ríndanme culto a mí, no a Dios”; [una persona así] dirá: “Sean gente de Dios ilustrada en su religión, que [practica y] enseña el Libro tal como lo ha estudiado”.
3:80 80. Tampoco les ordenaría que tomen como dioses a los ángeles y a los Profetas. ¿Acaso iba a ordenarles que fueran incrédulos siendo ustedes creyentes monoteístas?
3:81 81. Dios celebró un pacto con los Profetas, diciéndoles: “Les concedo el Libro y la sabiduría, pero cuando se les presente un Mensajero que confirme lo que se les ha revelado, crean en él y préstenle auxilio. ¿Asumen tal compromiso?” Respondieron: “Sí, nos comprometemos”. Dijo Dios: “Entonces sean testigos, que Yo también atestiguaré con ustedes”.
3:82 82. Quienes después se desentiendan [y no cumplan con el pacto] serán los descarriados.
3:83 83. ¿Acaso desean una religión diferente a la de Dios, siendo que quienes están en los cielos y en la Tierra se someten a Él por libre voluntad o por la fuerza? Y ante Él [todos] comparecerán.