Isa García — 545
58:22 22. No encontrarás ningún pueblo, que crea en Dios y en el Día del Juicio, que sienta afecto por quienes combaten a Dios y a Su Mensajero, aunque estos sean sus padres, sus hijos, sus hermanos o sus parientes. A ellos [Dios] les ha grabado la fe en sus corazones, los ha fortalecido con Su luz y los ingresará en jardines por donde corren ríos por toda la eternidad. Dios se complace de ellos y ellos de Él. Estos son los aliados de Dios, y los aliados de Dios son los verdaderos triunfadores.
59:1 1. Todo lo que hay en los cielos y en la Tierra glorifica a Dios. Él es el Poderoso, el Sabio.
59:2 2. Él es Quien hizo que los que se negaron a creer de la Gente del Libro[1] abandonaran sus hogares en el primer destierro. Ustedes no creían que ellos saldrían, y ellos pensaban que sus fortalezas los protegerían de Dios. Pero Dios los sorprendió de donde menos lo esperaban. Infundió terror en sus corazones, y comenzaron a destruir sus casas con sus propias manos y con las manos de los creyentes. Reflexionen sobre ello, ¡oh, gente que razona!
59:3 3. Si Dios no hubiera decretado su destierro, los habría castigado en la vida mundanal. En la otra vida, no obstante, sufrirán el castigo del Infierno