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Isa García — 543

58:7 7. ¿Acaso no ves que Dios conoce cuanto hay en los cielos y en la Tierra? No hay confidencia entre tres sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto. Siempre, sean menos o más, Él estará presente dondequiera que se encuentren. El Día de la Resurrección les informará sobre lo que hicieron. Dios tiene conocimiento de todas las cosas.

58:8 8. ¿Acaso no ves a aquellos a los que se les habían prohibido los conciliábulos, pero igualmente persisten en hacerlo en secreto? Se confabulan para la maldad, la agresión y la desobediencia al Mensajero. Cuando se presentan ante ti [¡Oh, Mujámmad!] no te saludan como Dios ha ordenado que lo hagan[1], y se dicen entre ellos [en tono burlón]: “¿Por qué será que Dios no nos castiga por lo que decimos?” Será suficiente el Infierno al que serán arrojados. ¡Qué pésimo destino!

58:9 9. ¡Oh, creyentes! Cuando hablen en secreto no lo hagan para cometer una maldad, sembrar una enemistad o desobedecer al Mensajero, sino que hablen en secreto para acordar actos de benevolencia y piedad. Tengan temor de Dios, que ante Él comparecerán.

58:10 10. Las confabulaciones son obras del demonio para entristecer a los creyentes. Pero, en realidad, no podrá hacerles ningún daño, salvo que Dios lo permita. Que a Dios se encomienden los creyentes.

58:11 11. ¡Oh, creyentes! Cuando se les dice: “Hagan un lugar en las reuniones[1], háganlo, para que Dios les haga a ustedes un lugar[2]”. Y si se les dice: “¡Levántense[3]!” Levántense. Sepan que Dios elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento. Dios sabe cuanto hacen.