Isa García — 514
48:24 24. Él es Quien los protegió a ustedes de su ataque, y los protegió a ellos de que ustedes los ejecutaran cerca de La Meca, después de que cayeran en sus manos[1]. Dios siempre observa lo que hacen.
48:25 25. Ellos son los que se negaron a creer y no los dejaron llegar a la Mezquita Sagrada, impidiendo que los animales [que llevaban para sacrificarlos como ofrenda en La Meca] llegaran a su destino. De no haber sido porque podrían haber cometido un grave pecado si atacaban La Meca, matando o hiriendo sin darse cuenta a algunos hombres y mujeres creyentes que no conocían y que habitaban en ella, Dios se los habría permitido. Dios alcanza con Su misericordia a quien Él quiere. Si les hubiera sido posible diferenciarlos[1] unos de otros, les habríamos hecho infligir un castigo doloroso a los que se negaron a creer.
48:26 26. Cuando los que se negaron a creer cerraron sus corazones con una arrogancia[1] similar a la de la época de la ignorancia [previa al Islam], Dios hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, y los hizo mantenerse leales al compromiso[2], pues eran los más merecedores y los más dignos de él. Dios lo sabe todo.
48:27 27. Dios hará realidad la visión que tuvo Su Mensajero [en sueños] y ustedes entrarán en la Mezquita Sagrada, si Dios quiere, algunos con las cabezas rasuradas y otros con el cabello recortado[1], sin temer absolutamente nada. Dios sabe lo que ustedes ignoran[2]. Él les concederá, además, una victoria cercana[3].
48:28 28. Él es Quien les envió a Su Mensajero con la guía y la práctica de adoración verdadera, para que prevalezca sobre todas las demás. Dios es suficiente como testigo.