Isa García — 49
2:283 283. Si estuvieran de viaje y no encontraran un escriba, pueden tomar algo en garantía[1]. No obstante, si confían el uno en el otro [no hay necesidad de una garantía, pero] el deudor debe honrar esta confianza [pagando la deuda], y que tenga temor de Dios, su Señor. Que nadie se niegue a prestar testimonio cuando sea convocado, porque quien lo oculta tiene un corazón malvado. Y Dios sabe cuanto hacen.
2:284 284. A Dios pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Lo que manifiesten en público y lo que oculten en privado, Dios les pedirá cuentas por ello; Dios perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
2:285 285. El Mensajero y sus seguidores creen en lo que le fue revelado por su Señor [al Mensajero]. Todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros [diciendo:] “No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros”. Y dicen: “Oímos y obedecemos. Perdónanos Señor nuestro, que ante Ti retornaremos [para ser juzgados]”.
2:286 286. Dios no exige a nadie por encima de sus posibilidades, a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra tendrá el mal que haga. “¡Señor nuestro! No nos castigues si olvidamos o cometemos un error. ¡Señor nuestro! No nos impongas una carga como la que impusiste a quienes nos precedieron. ¡Señor nuestro! No nos impongas algo superior a lo que podamos soportar. Perdónanos, absuélvenos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, concédenos el triunfo sobre los que niegan la verdad”.