Isa García — 480
41:30 30. Quienes digan: “Nuestro Señor es Dios” y obren correctamente, los ángeles descenderán sobre ellos [y les dirán:] “No teman ni estén tristes. Bienaventurados sean porque tendrán el Paraíso que les fue prometido.
41:31 31. Nosotros somos sus protectores en la vida mundanal y en la otra, tendrán allí todo cuanto deseen y se les concederá todo lo que pidan
41:32 32. como reconocimiento del Absolvedor, Misericordioso”.
41:33 33. ¿Quién hace mejor uso de la palabra que quien invita a la gente a creer en Dios, obra rectamente y dice: “¡Yo soy de los musulmanes[1]!”
41:34 34. No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud[1], y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente.
41:35 35. Esto no lo logran sino los que tienen paciencia; no lo logran sino los que son muy afortunados.
41:36 36. Si el demonio te susurra para hacer el mal, busca refugio en Dios, porque Él todo lo oye, todo lo sabe.
41:37 37. Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. Si realmente es a Él a Quien adoran, entonces no se prosternen ante el Sol ni ante la Luna[1], sino que prostérnense ante Dios, ya que Él es Quien los ha creado.
41:38 38. Pero si se muestran soberbios[1], sepan que los que están próximos a tu Señor[2] Lo glorifican durante la noche y durante el día, y no se cansan de hacerlo.