Isa García — 472
40:41 41. ¡Oh, pueblo mío! ¿Qué sucede que los invito a la salvación y ustedes me invitan al Infierno?
40:42 42. Me proponen negar la unicidad de Dios y que dedique actos de adoración a otros [ídolos], pero no tengo conocimiento [que algo merezca ser adorado salvo Él]. Yo los invito a creer en el Poderoso, el Perdonador.
40:43 43. No hay duda de que aquello a lo que me invitan carece de fundamento en esta vida y en la otra; todos compareceremos ante Dios, y quienes exceden los límites serán los moradores del Infierno.
40:44 44. Ya se acordarán de esto que les digo[1], pero [me refugio en Dios y] confío mis asuntos a Él. Dios ve bien lo que hacen Sus siervos”.
40:45 45. Dios lo protegió de las maldades que tramaron contra él, mientras que el Faraón y sus seguidores fueron azotados por un castigo terrible[1].
40:46 46. [En la tumba] el fuego los alcanzará por la mañana y por la tarde[1], pero el día que llegue la Hora [del Juicio, se les ordenará a los ángeles:] “Arreen al Faraón y sus seguidores al castigo más severo”.
40:47 47. Cuando [los incrédulos] discutan en el Infierno, dirán los más débiles a los soberbios [líderes de la incredulidad]: “Nosotros fuimos sus seguidores, ¿no pueden librarnos de una parte del [castigo del] Infierno?”
40:48 48. Dirán los soberbios: “Todos nosotros estamos [siendo castigados] en él, Dios juzgó entre Sus siervos [y nadie puede aminorar el tormento][1]”.
40:49 49. Quienes están en el tormento dirán a los [ángeles] guardianes del Infierno: “Rueguen a su Señor para que nos alivie el castigo [aunque sea] un solo día”.