Isa García — 43
2:257 257. Dios es el protector de los creyentes, los saca de las tinieblas hacia la luz. En cambio, los que rechazan la verdad tienen como protector a las falsas divinidades, que los sacan de la luz hacia las tinieblas. Ellos serán los moradores del Fuego, en el que permanecerán eternamente.
2:258 258. ¿Acaso no has reparado en quien[1] discutió con Abraham acerca de su Señor valiéndose del reinado que Dios le había concedido? Dijo Abraham: “Mi Señor es Quien da la vida y da la muerte”. Le replicó: “Yo también doy la vida y la muerte”. Dijo Abraham: “Dios hace que el Sol salga por el oriente, haz tú que salga por el occidente”. Entonces, el que había rechazado la verdad quedó confundido[2], porque Dios no guía a los injustos.
2:259 259. [No has reparado] en aquel [‘Uzeir] que pasó por una ciudad en ruinas [Jerusalén], y exclamó: “¿Cómo va Dios a darle vida ahora que está en ruinas?” Y entonces, Dios lo hizo morir por cien años y después lo resucitó. Le preguntó [Dios]: “¿Cuánto tiempo has permanecido así?” Respondió: “Un día o menos aún”. Dijo [Dios]: “No, has permanecido así cien años, observa tu comida y tu bebida, no se han podrido, pero mira tu asno [del que por el contrario solo quedan sus huesos]. Haré de ti un signo para la gente. Mira los huesos [de tu asno], cómo los reuní y luego los cubrí de carne [resucitándolo]”. Y cuando lo vio con claridad dijo: “Ahora sé que Dios es sobre toda cosa Poderoso”.