Isa García — 4
2:17 17. Su ejemplo es como el de quienes encienden un fuego, y cuando este les alumbra a su alrededor, [debido a su desvío] Dios les quita la luz dejándolos en tinieblas, por lo que no pueden ver.
2:18 18. Son sordos, mudos y ciegos, y no volverán [al buen camino].
2:19 19. O [son] como los que al ser azotados por una lluvia torrencial cargada de oscuridad, truenos y relámpagos, se tapan los oídos con sus dedos al caer los rayos por temor a la muerte. Dios asedia a los que niegan la verdad.
2:20 20. Los relámpagos casi ciegan sus ojos. Cuando los iluminan caminan a su luz, pero cuando la oscuridad vuelve sobre ellos se detienen. Si Dios hubiera querido les habría dejado sordos y ciegos. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
2:21 21. ¡Oh, seres humanos! Adoren a su Señor que los creó a ustedes y a quienes los precedieron, para que así alcancen el temor devocional de Dios.
2:22 22. Él hizo para ustedes de la Tierra un lugar habitable y del cielo un techo, e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar frutos para su sustento. En consecuencia, no dediquen actos de adoración a otros además de Dios, ahora que saben [que Él es el único Creador].
2:23 23. Si dudan de lo que le he revelado a Mi siervo, produzcan un capítulo similar a los del Corán, y recurran para ello a quienes toman por socorredores en lugar de Dios, si es verdad lo que afirman.
2:24 24. Si no lo hacen, y por cierto que no podrán hacerlo, teman al fuego, cuyo combustible serán seres humanos y piedras[1], [un fuego] que ha sido preparado para los que niegan la verdad.