Isa García — 379
27:23 23. He descubierto que allí reina una mujer[1], a la que se le ha concedido mucha riqueza y poder, y posee un Trono majestuoso.
27:24 24. Encontré que ella y su pueblo se prosternan ante el Sol, en vez de hacerlo ante Dios. El demonio les ha hecho ver sus malas obras como buenas, apartándolos del sendero recto y por eso no pueden ver la verdad.
27:25 25. No se prosternan ante Dios, Quien hace surgir lo que se encuentra escondido en los cielos y en la Tierra, y sabe lo que ocultan y lo que manifiestan.
27:26 26. Dios, no hay divinidad salvo Él, el Señor del Trono majestuoso”.
27:27 27. Dijo [Salomón a la abubilla]: “Veremos si has dicho la verdad o eres de los que mienten.
27:28 28. Ve con esta carta mía y entrégasela, luego mantente apartado y observa cómo reaccionan [ella y su pueblo]”.
27:29 29. Ella [la reina de Saba[1]] dijo: “¡Oh, nobles! Me han entregado una carta noble.
27:30 30. Es de Salomón, y dice: ‘En el nombre de Dios, el Compasivo con toda la creación, el Misericordioso con los creyentes.
27:31 31. No se muestren altivos conmigo [y mi mensaje] y vengan a mí sumisos [monoteístas]’”.
27:32 32. Dijo ella: “¡Oh, nobles! Aconséjenme sobre este asunto. No tomaré ninguna decisión sin que antes se pronuncien”.
27:33 33. Dijeron: “Contamos con un gran poderío y una ofensiva poderosa, pero la decisión final te pertenece. Considera cuál será tu orden”.
27:34 34. Dijo ella: “Los reyes, cuando invaden una ciudad, la devastan y humillan a los nobles. Así suelen hacer.
27:35 35. Voy a enviarles un regalo y a esperar con qué noticias vuelven los emisarios”.