Isa García — 352
24:21 21. ¡Oh, creyentes! No sigan los pasos del demonio, porque quien siga los pasos del demonio debe saber que él induce a cometer obscenidades y actos reprobables. Si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios, ninguno de ustedes podría purificarse jamás de sus pecados, pero Dios purifica a quien quiere [perdonándole sus pecados]. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
24:22 22. Que los que hacen obras de bien y los que tienen riqueza no juren dejar de ayudar [a los pobres debido a su participación en la calumnia a Aishah] a sus parientes, a los pobres y a quienes dejaron sus hogares por la causa de Dios, y [es mejor] que los perdonen y los disculpen. ¿Acaso no aman ser perdonados por Dios? Dios es Indulgente, Misericordioso.
24:23 23. Quienes difamen[1] a las mujeres honestas, inocentes y creyentes, serán maldecidos en esta vida y en la otra, y sufrirán un castigo enorme.
24:24 24. El día que sus propias lenguas, manos y pies atestigüen contra ellos por lo que cometieron.
24:25 25. Ese día, Dios les pagará lo que merecen por lo que hicieron, y finalmente sabrán que Dios es la Verdad evidente.
24:26 26. Las mujeres indecentes atraen hombres indecentes. [Asimismo] los hombres indecentes atraen a mujeres indecentes. Mientras que las buenas mujeres atraen buenos hombres, y [asimismo] los buenos hombres atraen buenas mujeres. Ellos [los buenos hombres y mujeres] son inocentes de las calumnias con que los acusan, sus faltas les serán perdonadas y tendrán una recompensa generosa.
24:27 27. ¡Oh, creyentes! No entren en ninguna casa que no sea la suya sin antes pedir permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para ustedes, para que así recapaciten.