Isa García — 343
23:18 18. Hice descender del cielo el agua en una medida limitada[1] para que permanezca en la tierra, pero si quisiera la podría hacer desaparecer.
23:19 19. Con ella hago brotar jardines de palmeras y viñedos de los que obtienen abundantes frutos con los que se alimentan.
23:20 20. Y [también] un árbol que crece en el monte Sinaí, que produce aceite y aderezo, una delicia para los comensales.
23:21 21. En los ganados hay una lección: Doy a ustedes de beber de lo que hay en sus ubres, obtienen de ellos muchos beneficios y también se alimentan;
23:22 22. usan a los animales y a los barcos como transporte.
23:23 23. Envié a Noé a su pueblo y les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solamente a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no van a tener temor de Él?”
23:24 24. Pero los magnates de su pueblo que no creyeron, dijeron [a los más débiles]: “Éste es un mortal como ustedes, que solo pretende poder. Si Dios hubiera querido [que siguiéramos Su Mensaje] habría enviado ángeles [en lugar de seres humanos]. Nunca oímos algo similar de nuestros antepasados.
23:25 25. [Noé] no es más que un demente, sopórtenlo por un tiempo [hasta que muera]”.
23:26 26. Dijo Noé: “¡Señor mío! Socórreme, porque ellos me desmienten”.
23:27 27. Entonces le dije: “Construye el arca bajo Mi observación y cuidado, acorde a lo que te inspire. Cuando llegue Mi designio y el agua comience a brotar de la tierra [y se inicie la inundación], haz subir una pareja de cada especie y embarca a tu familia, salvo a quienes el decreto [de la inundación] los haya condenado. No Me pidas por los injustos, pues ellos perecerán ahogados.