Isa García — 289
17:67 67. Cuando los alcanza una desgracia en el mar se dan cuenta que cuanto invocaban fuera de Dios no puede salvarlos, y que solo Dios es Quien puede hacerlo. Pero cuando los salva llevándolos a tierra firme, Lo niegan nuevamente. ¡El ser humano es ingrato!
17:68 68. ¿Acaso se sienten a salvo de que Dios los haga tragar por la tierra o que les envíe una tormenta de piedras? Si así lo hiciera, no encontrarían quién los pudiera proteger.
17:69 69. ¿O se sienten seguros de que cuando se encuentren en el mar otra vez, Él no les envíe una tormenta y los ahogue como castigo a su ingratitud? Si así lo hiciera, no tendrían quién Le reclamara por ustedes.
17:70 70. Le concedí al ser humano dignidad[1] y le he facilitado los medios para viajar por la tierra y por el mar, le he proveído de todo lo bueno y lo he favorecido sobre muchas otras criaturas.
17:71 71. El día que convoque a todos los seres humanos junto a sus guías[1] y les entregue sus registros, a quien le sea entregado el libro de sus obras en la derecha, [se alegrará] leyendo su libro porque verá que no ha sido defraudado en lo más mínimo.
17:72 72. Pero quien haya estado en esta vida ciego [en la incredulidad], en la otra también lo estará y más perdido aún.
17:73 73. Los idólatras [¡Oh, Mujámmad!] querían persuadirte que cedieras a favor de sus peticiones, contrariando las instrucciones que te había revelado. Si lo hubieras hecho, te habrían convertido en su aliado.
17:74 74. Si no te hubiera fortalecido, te habrías inclinado a aceptar parte de sus peticiones.
17:75 75. Y si hubieras cedido en algo, te habría hecho sufrir un castigo[1] doble en esta vida y en la otra. No hubieras encontrado quién te protegiera de Mí.