Isa García — 284
17:18 18. Quienes prefieran los placeres transitorios de la vida mundanal sepan que se los concederé a quien Yo quiera, pero les destinaré el Infierno, donde ingresarán humillados y condenados [por haberse olvidado de obrar para la otra vida].
17:19 19. Mientras que a quienes anhelen la vida del más allá, sean creyentes y se esfuercen por alcanzarla, se les retribuirá por su esfuerzo.
17:20 20. A todos [en esta vida] se les concederá de los favores de tu Señor, a los unos[1] y a los otros[2]. Sus favores no le son vedados a nadie.
17:21 21. Observa cómo he agraciado a unos sobre otros [con bienes materiales en este mundo], pero en la otra vida la distinción será mayor [entre los que creen y los que no creen].
17:22 22. No adoren a otros junto a Dios, porque serán condenados y humillados.
17:23 23. Tu Señor ha ordenado que no adoren sino a Él y que honren a sus padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni siquiera les digan: “¡Uf!” Háblenles siempre con bondad.
17:24 24. Trátenlos con humildad y compasión, y rueguen [por ellos diciendo]: “¡Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me criaron siendo niño”.
17:25 25. Su Señor es Quien mejor conoce lo que hay en sus corazones. Si son piadosos, sepan que Él perdona a los que se arrepienten.
17:26 26. Da a los parientes lo que es su derecho, también al pobre y al viajero insolvente, pero no derroches,
17:27 27. porque los que derrochan son hermanos de los demonios, y el demonio fue ingrato con su Señor.