Isa García — 276
16:80 80. Dios hizo que sus viviendas sean para ustedes un lugar de sosiego. Puso a su disposición el cuero de los rebaños para que hagan con él sus tiendas, las cuales son fáciles de transportar los días que viajan o acampan. También de su lana, pelo y crin hacen utensilios y alfombras con las que hacen confortable esta vida.
16:81 81. Dios les proporcionó sombra de cuanto creó, refugios en las montañas, vestimentas que los resguardan del calor [y el frío] y armaduras que los protegen en los combates. Así es como Dios les provee de Sus gracias para que se sometan a Él.
16:82 82. Pero si se niegan a creer, sabe que a ti solo te incumbe transmitir [el Mensaje] con claridad.
16:83 83. Ellos saben que las gracias provienen de Dios pero lo niegan; la mayoría de ellos son ingratos.
16:84 84. El día que haga surgir de cada nación [a su Profeta] como testigo, no se les permitirá a los incrédulos excusarse ni que se arrepientan.
16:85 85. Cuando los injustos vean el castigo, no habrá atenuantes ni prórrogas.
16:86 86. Cuando los idólatras vean a sus ídolos dirán: “¡Señor nuestro! Éstos son los ídolos a quienes invocábamos en lugar de Ti”, pero ellos [los ídolos] los contradecirán: “Son unos mentirosos”.
16:87 87. Ese día serán entregados a Dios [para que los castigue], y sus mentiras[1] se desvanecerán.