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Isa García — 255

13:43 43. Dicen los que se niegan a creer: “Tú no eres un Mensajero”. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Es suficiente Dios como testigo [de mi veracidad] entre ustedes y yo, y también [son testigos de ello] quienes tienen conocimiento sobre los Libros revelados anteriormente[1].

14:1 1. Álif. Lam. Ra’. Éste es el Libro que te he revelado para que saques a la gente de las tinieblas a la luz con el permiso de tu Señor, y los guíes hacia el sendero de Dios, el Poderoso, el Loable.

14:2 2. A Dios pertenece cuanto existe en los cielos y en la Tierra. ¡Ya verán los que se niegan a creer, el castigo terrible que les aguarda[1]!

14:3 3. Los que prefieren la vida mundanal a la próxima y desvían a la gente del camino de Dios, haciéndolo parecer tortuoso. Ellos son los que están en un extravío profundo.

14:4 4. Todos los Mensajeros que envié hablaban el lenguaje de su pueblo para así transmitirles claramente el Mensaje. Pero Dios extravía a quien quiere y guía a quien quiere; Él es el Poderoso, el Sabio.

14:5 5. Envié a Moisés con Mis signos [al Faraón y su pueblo, y le dije:] “Saca a tu pueblo de las tinieblas a la luz, y recuérdales las bendiciones que Dios les concedió”. En ello hay signos para quien es perseverante y agradecido.