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Isa García — 247

12:96 96. Cuando llegaron, le colocaron [la camisa] sobre su rostro y recuperó inmediatamente la vista. [Jacob] exclamó: “¿No les dije que yo sabía de Dios lo que ustedes ignoran?”

12:97 97. Dijeron: “¡Padre! Pide a Dios que perdone nuestros pecados, nosotros estábamos en el error”.

12:98 98. Respondió: “Pediré a mi Señor que los perdone, Él es el Absolvedor, el Misericordioso”.

12:99 99. Luego [cuando llegaron todos a Egipto y] se presentaron ante José, él se aproximó a sus padres y les dijo: “Vivan en Egipto, si Dios quiere estarán seguros aquí”.

12:100 100. Hizo sentar en el trono a sus padres, que junto a todos [los hermanos] cayeron prosternados ante José, quien dijo: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve [cuando era niño], y mi Señor hizo que se cumpliera. Dios me favoreció sacándome de la cárcel y trayéndolos del desierto ante mí, a pesar de que el demonio había sembrado la discordia entre mis hermanos y yo. Mi Señor es Sutil con quien quiere, y Él todo lo sabe, es Sabio.

12:101 101. ¡Señor mío! Me has concedido autoridad y me has enseñado la interpretación de los sueños. ¡Creador de los cielos y la Tierra! Tú eres mi Protector en esta vida y en la otra, hazme morir sometido a Ti, y reúneme con los virtuosos”.

12:102 102. [¡Oh, Mujámmad!] Esta historia que te he revelado había permanecido oculta hasta ahora. Tú no estabas presente cuando [los hermanos de José] planearon [eliminarlo] y se complotaron.

12:103 103. La mayoría de los seres humanos, aunque te esfuerces [para que crean], no serán creyentes.