Isa García — 242
12:53 53. No pretendo excusarme, porque el alma suele ordenar el mal, y solo están a salvo de ello aquellos a quienes mi Señor los protege. Mi Señor es Absolvedor, Misericordioso”.
12:54 54. Dijo el rey: “¡Tráiganlo ante mí! Haré que sea mi hombre de confianza”. Cuando hablaron le dijo: “Desde hoy gozas de autoridad y confianza”.
12:55 55. Dijo [José]: “Ponme a cargo de los graneros [y las arcas] del país, porque yo sé cómo administrarlas con prudencia”.
12:56 56. Así fue como hice a José gobernar la tierra [de Egipto], donde pudo establecerse a su gusto. Concedo Mi misericordia a quien quiero, y no dejo que se pierda la recompensa de los que hacen el bien [en este mundo].
12:57 57. Pero para los creyentes piadosos la recompensa en la otra vida es superior.
12:58 58. [Pasados algunos años,] llegaron los hermanos de José [a Egipto en busca de provisiones] y se presentaron ante él, y él los reconoció, mientras que ellos no lo reconocieron.
12:59 59. Cuando les hubo suministrado sus provisiones, les dijo: “[La próxima vez que vengan,] traigan a su hermano por parte de padre[1]. ¿No ven que les he dado la medida justa y soy el mejor de los anfitriones?
12:60 60. Si no lo traen, no obtendrán más provisiones de mí, ni se les permitirá acercarse a mí”.
12:61 61. Dijeron: “Convenceremos a su padre para que se desprenda de él, haremos todo lo posible de nuestra parte”.
12:62 62. [José] dijo a sus criados: “Pongan [el valor que pagaron por] su mercancía en su equipaje nuevamente, para que lo encuentren cuando vuelvan a su gente y así ansíen regresar”.
12:63 63. Cuando regresaron ante su padre dijeron: “¡Padre! Se nos ha negado el grano [en el futuro a menos que llevemos a Benjamín], envía pues a nuestro hermano con nosotros para que podamos aprovisionarnos, y ten certeza de que lo cuidaremos”.