>

Isa García — 237

12:15 15. Cuando se lo llevaron, acordaron arrojarlo a lo profundo de un pozo seco. Una vez que lo hicieron le inspiré a José: “Algún día les recordarás lo que están haciendo ahora, sin que ellos te reconozcan”.

12:16 16. Al anochecer, se presentaron ante su padre llorando.

12:17 17. Dijeron: “¡Padre! Competíamos corriendo entre nosotros y dejamos a José con nuestras provisiones, y lo devoró un lobo. Te decimos la verdad, aunque no quieras creernos”.

12:18 18. Y le mostraron su túnica manchada con sangre falsa. Dijo [Jacob]: “Lo que ha sucedido no es como me lo cuentan, sino que sus almas han cometido una obra maligna mientras creen que ha sido algo bueno. Me resignaré pacientemente, y que Dios me dé consuelo para sobrellevar la desgracia que me acaban de contar”.

12:19 19. Cuando pasó una caravana [cerca del pozo], enviaron a uno de ellos a buscar agua. Éste echó el cubo y al subirlo [vio a José y] exclamó: “¡Buenas noticias! Aquí hay un muchacho”. Y lo ocultaron para venderlo; pero Dios bien sabía lo que hacían.

12:20 20. [Mientras espiaban, sus hermanos vieron lo que ocurría y reclamaron que José era su esclavo.] Lo vendieron [a la caravana] por un precio insignificante, unas pocas monedas de plata, para deshacerse de él.

12:21 21. Y luego el egipcio que lo compró le dijo a su mujer: “Recíbelo honorablemente, podría sernos útil o quizá lo adoptemos como hijo”. Así concedí a José una buena posición en esa tierra, y le enseñé la interpretación de los sueños. La voluntad de Dios siempre prevalece, pero la mayoría de la gente no lo sabe.

12:22 22. Y cuando alcanzó la mayoría de edad, le concedí el discernimiento y la sabiduría [a través de la revelación]. Así es como recompenso a los que hacen el bien.