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Isa García — 230

11:72 72. Ella exclamó: “¡Cómo es posible! ¿Cómo he de concebir ahora que soy anciana, y mi marido también es un anciano? Esto es algo asombroso”.

11:73 73. Le dijeron [los ángeles]: “¿Acaso te asombras del designio de Dios? ¡Qué la misericordia de Dios y Sus bendiciones sean con ustedes, gente de la casa! Dios es Digno de alabanza, Glorioso”.

11:74 74. Pero cuando se disipó el temor de Abraham y le fue dada la albricia, habló en favor del pueblo de Lot.

11:75 75. Abraham era indulgente, lleno de compasión y siempre pedía perdón.

11:76 76. [Le fue dicho:] “¡Oh, Abraham! Desiste de interceder por ellos, pues ha llegado el designio de tu Señor, y los azotará un castigo inapelable”.

11:77 77. Y cuando Mis emisarios[1] se presentaron ante Lot, éste [pensando que eran viajeros] se preocupó [por lo que su pueblo pudiere hacerles] y se sintió impotente para protegerlos[2]; exclamó: “¡Éste es un día terrible!”

11:78 78. La gente de su pueblo, que ya eran conocidos por sus obscenidades, se presentaron presurosamente ante él, y éste les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Aquí están mis hijas[1] [si desean casarse], porque eso es lo lícito y puro para ustedes. Tengan temor de Dios y no me avergüencen ante mis huéspedes. ¿Es que no hay entre ustedes ni un solo hombre recto?”

11:79 79. Respondieron: “Tú sabes que no tenemos ninguna necesidad de tus hijas, y sabes bien lo que realmente queremos”.

11:80 80. [Lot] exclamó: “¡Ojalá tuviera fuerzas [para enfrentarme] contra ustedes, o un apoyo fuerte al que recurrir!”

11:81 81. Dijeron [los ángeles]: “¡Oh, Lot! Somos emisarios de tu Señor, [puedes estar tranquilo porque] ellos no podrán hacerte ningún daño. Márchate con tu familia durante la noche, y que ninguno de ustedes vuelva la mirada atrás, excepto tu esposa que sufrirá el mismo castigo que ellos. Su destrucción será al alba, ¿acaso el alba no está cerca?”