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Isa García — 215

10:54 54. Si los opresores tuvieran cuanto hay en la Tierra, querrían darlo como rescate para salvarse. Pero cuando vean el castigo no podrán mostrar su arrepentimiento. Serán juzgados con equidad y no serán tratados injustamente.

10:55 55. A Dios pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. La promesa de Dios se cumplirá, a pesar de que la mayoría lo ignora.

10:56 56. Él da la vida y da la muerte, y ante Él han de comparecer.

10:57 57. ¡Oh, gente! Les ha llegado el Mensaje de su Señor, que es un motivo de reflexión, cura para toda incertidumbre que hubiera en sus corazones, guía y misericordia para los creyentes.

10:58 58. Diles: “Que se alegren por esta gracia y misericordia de Dios. Eso es superior a todas las riquezas que pudieran acumular”.

10:59 59. Diles[1]: “Dios les ha provisto de sustento, pero consideraron lícita una parte y prohibida otra parte. Díganme: ¿Acaso Dios les dio esa orden, o están atribuyendo a Dios lo que a ustedes les parece?”

10:60 60. ¿Qué creen que se hará con ellos, los que atribuyen a Dios sus propias invenciones, el Día del Juicio? Dios concede grandes favores a la gente, pero la mayoría no Le agradece.

10:61 61. No hay situación en la que se encuentren, no hay pasaje del Corán que reciten ni otra obra que realicen, sin que Yo sea testigo de lo que hacen. A tu Señor no se Le escapa nada en la Tierra ni en el cielo, ni siquiera algo del peso de un átomo. No existe nada menor[1] o mayor a eso que no esté registrado en un Libro claro[2].