Isa García — 207
9:123 123. ¡Oh, creyentes! Combatan a aquellos incrédulos enemigos que habitan a su alrededor [y los combaten], que comprueben su severidad. Dios está con los piadosos.
9:124 124. Cuando un capítulo [del Corán] es revelado, hay entre ellos[1] quienes dicen: “¿A quién le aumenta su fe?” Mientras que a los verdaderos creyentes sí les aumenta la fe, y se alegran por eso.
9:125 125. En cambio, a aquellos cuyos corazones están enfermos [de hipocresía], este [nuevo capítulo] les aumenta maldad a la maldad [espiritual] que ya tienen, y mueren negando la verdad.
9:126 126. ¿Acaso no ven que son puestos a prueba cada año una o dos veces? Pero aun así no se arrepienten ni reflexionan.
9:127 127. Cuando un capítulo [del Corán] es revelado, [los hipócritas] se miran entre sí [y susurran]: “¿Alguien nos ve?”, y [si nadie los está mirando] se alejan. Pero Dios ha alejado sus corazones [de la verdad] porque son gente que no la comprenden.
9:128 128. Se les ha presentado un Mensajero de entre ustedes mismos que se apena por sus adversidades, se preocupa y desea que alcancen el bien [e ingresen al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes.
9:129 129. [¡Oh, Mujámmad!] Si rechazan [el Mensaje] diles: “Me es suficiente con Dios, no hay otra divinidad salvo Él, a Él me encomiendo y Él es el Señor del Trono grandioso”.