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Isa García — 199

9:73 73. ¡Oh, Profeta! Lucha contra los incrédulos y los hipócritas [que te ataquen], y sé severo con ellos. Su morada será el Infierno. ¡Qué pésimo destino!

9:74 74. [Los hipócritas] juran por Dios que no dijeron nada [en contra de la religión de Dios y de Su Mensajero], y he aquí que sí dijeron palabras que evidenciaban su incredulidad, y así renegaron después de haber aceptado el Islam [exteriormente]. También se complotaron para algo que finalmente no pudieron conseguir[1]. ¡Y nada pueden objetar [a la Fe] excepto que Dios los ha enriquecido y [ha hecho que] Su Mensajero [los enriquezca] de Su favor! Mejor sería que se arrepintieran, porque si no lo hacen, Dios les infligirá un castigo doloroso en esta vida y en la otra, y no tendrán en la Tierra protector ni defensor alguno.

9:75 75. Entre ellos hay quienes hacen una promesa a Dios diciendo: “Si Dios nos agracia haremos caridades y seremos de los virtuosos”.

9:76 76. Pero cuando Dios los bendijo con bienes materiales, se mostraron avaros y le dieron la espalda[1] con desdén.

9:77 77. Dios les infundió la hipocresía en sus corazones, que perdurará hasta el día en que se encontrarán con Él. Eso fue por no cumplir su promesa con Dios y por haber mentido.

9:78 78. ¿Acaso no saben que Dios conoce sus intenciones y sus conspiraciones? Dios conoce bien lo oculto.

9:79 79. Ellos critican a los creyentes que hacen obras voluntarias dando donaciones generosas[1], y se burlan también de quienes no encuentran qué dar, salvo con un gran esfuerzo[2]. Dios los pondrá a ellos en ridículo y recibirán un castigo doloroso.