Isa García — 197
9:62 62. [Un grupo de hipócritas] les juran por Dios con el fin de que ustedes se complazcan con ellos[1]. Pero es de Dios y Su Mensajero de quienes deberían buscar su complacencia, si realmente fueran creyentes.
9:63 63. ¿No saben acaso que quien se enfrente a Dios y a Su Mensajero estará perpetuamente en el fuego del Infierno? Esa es la humillación más terrible.
9:64 64. Los hipócritas temían que un capítulo [del Corán] como este fuera revelado y pusiera en evidencia lo que [realmente] hay en sus corazones. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Búrlense [de la religión], que Dios pondrá al descubierto lo que tanto temen”.
9:65 65. Pero si les preguntas[1], te dicen: “Solo bromeábamos y nos entreteníamos”. Diles: “¿Acaso se burlaban de Dios, de Sus preceptos y de Su Mensajero?
9:66 66. No se excusen, han demostrado ahora su incredulidad a pesar de haber expresado su testimonio de fe anteriormente”[1]. Perdonaré a un grupo de ustedes[2], pero castigaré a otro grupo por haber sido transgresor.
9:67 67. Los hipócritas y las hipócritas son aliados unos de otros, incitan al mal y prohíben hacer el bien, y se niegan a hacer caridades. Se olvidaron de Dios y por eso Él se olvidó de ellos [dejándolos fuera de Su misericordia]. Los hipócritas están en el desvío.
9:68 68. Dios ha prometido a los hipócritas, a las hipócritas y a los que se niegan a creer que serán castigados con el fuego del Infierno donde sufrirán eternamente; eso será suficiente [castigo] para ellos. Dios los maldecirá y recibirán un castigo incesante.