>

Isa García — 196

9:55 55. Que no te maravillen [¡Oh, Mujámmad!] sus bienes materiales ni sus hijos, porque Dios decretó que les sirvan de sufrimiento en esta vida, y que sus almas mueran mientras están hundidos en la incredulidad.

9:56 56. Les juran a ustedes por Dios que son de los suyos, cuando en realidad no lo son, solo actúan por temor.

9:57 57. Si encontraran un refugio, una caverna o algún escondite, se dirigirían hacia allí presurosamente [para ocultarse y no combatir].

9:58 58. De entre ellos[1] hay quienes te critican por cómo repartes las caridades [¡Oh, Mujámmad!]. Si les das de ellas [todo lo que pretenden] quedan satisfechos, pero si no lo haces se molestan.

9:59 59. [Sería mejor para ellos] que se conformaran con el reparto de Dios y Su Mensajero, y dijeran: “Nos basta con Dios, y Dios nos concederá de Su favor y [repartirá entre nosotros] Su Mensajero. De Dios anhelamos que nos conceda bendiciones”.

9:60 60. El zakat debe ser distribuido entre los pobres[1], los necesitados[2], los que trabajan en su recaudación y distribución, aquellos de los que se desea ganar sus corazones[3], la liberación de los esclavos[4], los endeudados[5], la causa de Dios[6] y el viajero insolvente[7]. Esto es un deber prescrito por Dios, y Dios lo sabe todo, es Sabio.

9:61 61. Entre ellos hay [hipócritas] quienes critican al Profeta y dicen: “Escucha todo lo que le dicen”, pero ello es para su bien. Él[1] cree en Dios, confía en [la palabra de] los creyentes y es una misericordia para quienes de ustedes [realmente] han llegado a creer. Quienes calumnien al Mensajero de Dios recibirán un castigo doloroso.