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Isa García — 187

9:1 1. Dios y Su Mensajero están exentos de responsabilidad sobre el pacto[1] que ustedes habían celebrado con los idólatras[2].

9:2 2. [Los que combatieron a los musulmanes en la península árabe] pueden transitar [con libertad y seguridad] por la tierra[1] cuatro meses. Sepan que no podrán eludir a Dios, porque será Dios Quien afrente a los que se negaron a creer.

9:3 3. Dios y Su Mensajero anuncian a toda la gente en el día más importante de la peregrinación[1], que Dios ya no tiene ningún pacto con los idólatras, ni tampoco Su Mensajero. [¡Oh, idólatras!] Si se arrepienten [y abandonan la incredulidad] será mejor para ustedes, pero si se rehúsan no podrán escapar de Dios. A los que se negaron a creer anúnciales que recibirán un castigo doloroso[2],

9:4 4. excepto aquellos que no quebrantaron los pactos que ustedes celebraron con ellos ni apoyaron a nadie contra ustedes. Respeten el pacto convenido con ellos hasta su plazo acordado. Dios ama a los piadosos [que respetan los acuerdos].

9:5 5. Pero cuando hayan pasado los meses sagrados[1], ejecuten a esos idólatras[2] dondequiera que los encuentren. [Para lograrlo] captúrenlos, sítienlos y acéchenlos en todo lugar. Pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, déjenlos en paz[3]. Dios es Absolvedor, Misericordioso.

9:6 6. Si alguno de los idólatras te pidiera protección, dale asilo para que así recapacite y escuche la Palabra de Dios, luego [si no reflexiona] ayúdalo a alcanzar un lugar seguro. Esto es porque son gente que no sabe.