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Isa García — 185

8:62 62. Pero si quieren engañarte[1], sabe que la protección de Dios es suficiente. Él es Quien te ha fortalecido con Su auxilio y con los creyentes.

8:63 63. Él es Quien unió sus corazones[1], y tú no habrías podido hacerlo aunque hubieras gastado todo lo que hay en la Tierra, pero Dios los reconcilió. Él es Poderoso, Sabio.

8:64 64. ¡Oh, Profeta! La protección de Dios es suficiente para ti y para los creyentes que te sigan.

8:65 65. ¡Oh, Profeta! Exhorta a los creyentes a combatir [por la causa de Dios]. Por cada veinte pacientes y perseverantes de entre ustedes, vencerán a doscientos[1]; y si hubiere cien, vencerán a mil de los que se negaron a creer, porque ellos no razonan[2].

8:66 66. Pero Dios les alivia la carga, por compasión ante su debilidad: Por cada cien pacientes vencerán a doscientos enemigos, y si hubiere mil vencerán a dos mil, con el permiso de Dios. Dios está con los pacientes.

8:67 67. No le es permitido a un Profeta tomar prisioneros de guerra [para obtener un rescate] hasta haber derrotado suficientemente al enemigo en la tierra[1]. Ustedes desean ganancias temporales de esta vida[2], pero Dios desea [para ustedes el éxito eterno en] la otra vida. Dios es Poderoso, Sabio.

8:68 68. Si Dios no hubiera prescrito que el botín de guerra fuera lícito, habrían sufrido un terrible castigo por lo que tomaron de él.

8:69 69. Disfruten de todo lo lícito y bueno que han ganado como botín de guerra, y tengan temor de Dios. Dios es Absolvedor, Misericordioso.