Isa García — 184
8:53 53. Dios no quita a ningún pueblo las gracias con las que lo ha bendecido, a menos que éste se corrompa [en sus creencias y valores]. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
8:54 54. Por lo mismo castigué a la gente del Faraón y a quienes los precedieron, pues desmintieron los signos de su Señor y entonces los aniquilé por sus pecados: por eso ahogué a la gente del Faraón. Sepan que todos [estos pueblos] eran opresores.
8:55 55. Las peores criaturas ante Dios son los incrédulos, pues se negaron a creer,
8:56 56. aquellos que siempre quebrantan los pactos que tú [¡Oh, Mujámmad!] celebras con ellos y no tienen temor [del castigo de Dios].
8:57 57. Si enfrentas a algunos de ellos durante la guerra, dales un escarmiento que sirva de ejemplo a quienes sigan sus pasos. Puede que así reconsideren.
8:58 58. Si te traiciona un pueblo[1], hazles saber que rompes el pacto igual que ellos. Dios no ama a los traidores.
8:59 59. Que no piensen los incrédulos que podrán huir de Mi castigo. No tienen salvación.
8:60 60. Preparen contra ellos cuanto puedan de fuerzas [de combate] y caballería, para que así amedrenten a los enemigos de Dios que también son los suyos, y a otros enemigos que aún no conocen, pero Dios los conoce bien[1]. Sepan que aquello con lo que contribuyan en la causa de Dios les será recompensado generosamente, y no serán jamás tratados injustamente.
8:61 61. Si [los incrédulos] se inclinan por la paz, acéptala tú también y encomiéndate a Dios. Él todo lo oye, todo lo sabe.