Isa García — 182
8:41 41. Sepan que un quinto del botín Le corresponde a Dios, al Mensajero, a sus familiares, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros insolventes [y el resto a los soldados], si es que creen en Dios y en lo que le he revelado a Mi siervo el día que se evidenció la verdad de la falsedad: el día que se enfrentaron los dos ejércitos[1]. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
8:42 42. [Recuerda] cuando se encontraban[1] en la orilla del valle más cercana [a Medina] y el ejército de los idólatras en la más lejana, y la caravana más abajo [en dirección al mar]. Y si hubieran acordado una batalla, no habrían coincidido. Pero [la batalla] tuvo lugar para que Dios llevara a cabo algo [que Él había dispuesto] que ocurriera, y para que quien hubiera de perecer [en ese día], pereciera ante una prueba clara de la verdad; y quien hubiera de sobrevivir, sobreviviera ante una prueba clara de la verdad. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
8:43 43. Dios hizo que en un sueño vieras a los enemigos como si fueran pocos, pues si se los hubiera mostrado como un ejército numeroso se habrían acobardado, dudando sobre combatir o no. Pero Dios los protegió. Él bien sabe lo que hay en los corazones.
8:44 44. Cuando estuvieron frente a frente, Dios hizo que ustedes los vieran poco numerosos, e hizo que ellos los vieran poco numerosos a ustedes, de manera que sucediese lo que Dios había decretado. A Dios se remiten todos los asuntos.
8:45 45. ¡Oh, creyentes! Cuando se enfrenten a un ejército [de incrédulos] manténganse firmes y recuerden permanentemente a Dios, que así alcanzarán el triunfo.