Isa García — 177
8:1 1. Te preguntan acerca de los botines [de guerra, cómo se distribuyen]. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Las reglas de cómo distribuir los botines las dictaminan solo Dios y el Mensajero. Tengan temor de Dios, solucionen sus conflictos y obedezcan a Dios y a Su Mensajero, si es que son creyentes”.
8:2 2. Los creyentes son aquellos que cuando les es mencionado el nombre de Dios sus corazones se estremecen, y que cuando les son recitados Sus versículos les aumenta la fe y se encomiendan a su Señor.
8:3 3. [Los creyentes] son quienes realizan la oración y dan en caridad parte de lo que les he proveído.
8:4 4. Estos son los verdaderos creyentes, que alcanzarán grados elevados ante su Señor, el perdón y un sustento generoso.
8:5 5. Tu Señor te hizo salir de tu casa [para luchar] por una causa justa, pero eso le disgustó a un grupo de los creyentes[1].
8:6 6. Te discuten sobre el verdadero motivo [del enfrentamiento] luego de habérseles evidenciado la verdad, como si fueran arrastrados a la muerte ante sus propios ojos.
8:7 7. Pero [recuerda] cuando Dios les prometió [la victoria] sobre uno de los dos grupos. Ustedes deseaban enfrentar al menos poderoso[1], pero Dios quería hacer prevalecer la verdad con Sus Palabras y erradicar a los que se niegan a creer,
8:8 8. para que así prevalezca la Verdad y se desvanezca la falsedad, aunque ello les disguste a los criminales.