Isa García — 167
7:138 138. Hice que los Hijos de Israel cruzaran el mar, pero cuando llegaron a un pueblo que se prosternaba ante los ídolos dijeron: “¡Oh, Moisés! Queremos que nos hagas un ídolo similar a los que tienen ellos”. Dijo [Moisés]: “Ustedes son gente ignorante.
7:139 139. Ellos están condenados a la destrucción por sus propias obras, lo que hagan habrá sido en vano”.
7:140 140. Dijo: “¿Cómo podría yo buscar que ustedes adoren ídolos en vez de adorar a Dios, siendo que Él los distinguió entre sus contemporáneos?
7:141 141. Recuerden cuando los salvó de los seguidores del Faraón, que los castigaban con el peor de los castigos, matando a sus hijos varones y dejando con vida a las mujeres; esa fue una prueba dura de su Señor”.
7:142 142. Cité a Moisés durante treinta noches que completé con diez noches más. El encuentro con su Señor duró cuarenta noches. [Antes de partir hacia la cita,] Moisés dijo a su hermano Aarón: “Ocupa mi lugar ante mi pueblo y ordena el bien, y no sigas el sendero de los corruptos”.
7:143 143. Cuando Moisés acudió al encuentro y su Señor le habló, [Moisés] le pidió: “Muéstrate para que pueda verte”. Dijo [Dios]: “No podrías verme. Pero observa la montaña, si permanece firme en su lugar [después de mostrarme a ella], entonces tú también podrás verme”. Y cuando su Señor se mostró a la montaña, ésta se convirtió en polvo y Moisés cayó inconsciente. Cuando volvió en sí exclamó: “¡Glorificado seas! Me arrepiento y soy el primero en creer en Ti”.