Isa García — 161
7:82 82. Pero la respuesta de su pueblo no fue otra que: “Expúlsenlos de la ciudad, pues son gente que mantiene su pureza [negándose a actuar como nosotros]”.
7:83 83. Lo salvé junto a su familia, excepto a su esposa, que fue de los condenados.
7:84 84. Envié sobre ellos una lluvia[1]. Observa cómo es el final de los criminales.
7:85 85. A Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Les ha llegado un milagro de su Señor [que corrobora mi profecía]. Midan y pesen con equidad, no se apropien de los bienes del prójimo, y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia. Esto es mejor para ustedes, si es que son creyentes.
7:86 86. No embosquen en los caminos a los creyentes para intimidarlos y apartarlos del sendero de Dios con el fin de desviarlos. Recuerden que ustedes eran pocos y Él los multiplicó. Observen cuál fue el destino de los que sembraron la corrupción”.
7:87 87. [Jetró dijo:] “Entre ustedes hay quienes creen en el Mensaje con el que fui enviado y quienes no, tengan paciencia hasta que Dios juzgue entre ustedes; y sepan que Él es el mejor de los jueces”.