Isa García — 134
6:53 53. Así es como los puse a prueba unos con otros, para que [opulentos y arrogantes] dijeran: “¿Son estos [pobres insignificantes] a quienes Dios ha agraciado de entre nosotros?” Pero Dios sabe mejor que nadie quiénes son los agradecidos.
6:54 54. Cuando se presenten ante ti aquellos que creen en Mis signos, diles: “¡La paz sea con ustedes! Su Señor ha prescrito para Sí mismo la misericordia. Quien cometa una falta por ignorancia, y luego se arrepienta y enmiende, sepa que Dios es Absolvedor, Misericordioso.
6:55 55. Así es como evidencio los signos para que puedan distinguir claramente el camino de los pecadores.
6:56 56. Diles: “Me fue prohibido adorar aquello que invocan en lugar de Dios”. Diles: “No voy a ceder a sus pasiones, porque [de hacerlo] me extraviaría y no sería de los bien guiados”.
6:57 57. Diles: “Yo sigo la palabra que proviene de mi Señor, que ustedes desmienten. Lo que piden que suceda pronto[1], no está en mis manos. La decisión pertenece solo a Dios. Él juzga con la verdad y es el mejor de los jueces”.
6:58 58. Diles: “Si estuviera en mis manos acelerar lo que ustedes me piden, ya todo estaría juzgado entre ustedes y yo. Pero Dios conoce mejor que nadie quiénes son los injustos.
6:59 59. Él posee las llaves de lo oculto y nadie más que Él las conoce. Él sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja de árbol que caiga sin que Él lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo que esté verde o seco, sin que se encuentre registrado en un libro evidente.