Isa García — 11
2:70 70. Dijeron: “Pide a tu Señor para que nos indique cómo es, porque todas las vacas nos parecen iguales; y si Dios quiere seremos de los que siguen la guía”.
2:71 71. Dijo [Moisés]: “Él dice que debe ser una vaca que no haya sido utilizada para arar la tierra ni regar los cultivos, sana y sin manchas”. Dijeron: “Por fin has dicho la verdad”. Y la degollaron, aunque estuvieron a punto de no hacerlo.
2:72 72. Y [recuerden] cuando mataron a un hombre y disputaron[1], Dios reveló lo que [algunos] ocultaban.
2:73 73. Entonces dije: “Golpéenlo[1] con una parte de ella”[2]. De la misma manera, Dios resucita a los muertos y les muestra Sus milagros para que razonen.
2:74 74. Luego [a pesar de estos milagros] se endurecieron sus corazones como piedras, o más duros aún, porque de algunas piedras brotan ríos, otras se parten y pasa agua a través de ellas, y otras se derrumban por temor a Dios; pero [sepan que] Dios no está desatento de lo que hacen.
2:75 75. ¿Acaso pretenden [¡oh, creyentes!] que les crean, siendo que algunos de ellos oían la Palabra de Dios [la Torá] y la alteraban intencionalmente después de haberla comprendido?
2:76 76. Y cuando se encuentran con los creyentes dicen: “¡Somos creyentes!” Pero cuando están entre ellos se dicen unos a otros: “¿Acaso van a contarles lo que Dios nos ha revelado para que puedan argumentar con ello contra nosotros ante nuestro Señor?” ¿Es que no razonan?