Isa García — 108
5:6 6. ¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades [biológicas] o han cohabitado con su mujer, y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual[1]] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos.
5:7 7. Recuerden la bendición que Dios les concedió, y [recuerden] el pacto que hizo con ustedes cuando dijeron: “Oímos y obedecemos”. Tengan temor de Dios, porque Dios bien sabe lo que encierran los corazones.
5:8 8. ¡Oh, creyentes! Sean responsables con [los preceptos de] Dios. Sean justos cuando den testimonio. Que el rencor que sienten por un pueblo no les conduzca a obrar injustamente. Sean justos y equitativos, porque eso es lo más cercano a la piedad. Y tengan temor de Dios, porque Dios está bien informado de lo que hacen.
5:9 9. A los creyentes que obren correctamente Dios les ha prometido el perdón [de sus pecados] y una recompensa generosa.