Isa García — 10
2:62 62. Quienes creyeron, los judíos, los cristianos y los sabeos[1], que hayan tenido fe en Dios, en el Día del Juicio Final y hayan obrado correctamente, obtendrán su recompensa junto a su Señor, y no habrán de sentir temor ni tristeza[2].
2:63 63. Y [recuerden] cuando celebré un pacto con ustedes y elevé el monte por encima suyo [y les dije:] “Aférrense con fuerza a lo que les he dado [la Torá] y recuerden lo que hay en ella, que así alcanzarán el temor devocional de Dios.
2:64 64. Pero luego volvieron sobre sus pasos, y si no fuera por la gracia y misericordia de Dios sobre ustedes, se contarían entre los perdedores.
2:65 65. Ustedes saben lo que ocurrió a los que transgredieron el sábado[1]; [les dije]: “Sean monos despreciables”[2].
2:66 66. Hice de ello un escarmiento para sus contemporáneos y descendientes, y motivo de reflexión para los que temen devocionalmente a Dios.
2:67 67. Y [recuerden] cuando Moisés dijo a su pueblo: “Dios les ordena degollar una vaca”. Dijeron: “¿Acaso te burlas de nosotros?” Dijo [Moisés]: “¡Que Dios me proteja de contarme entre los ignorantes!”
2:68 68. Dijeron: “Pide a tu Señor que nos indique cómo es”. Dijo [Moisés]: “Dios dice que la vaca no debe ser vieja ni joven, sino de edad intermedia; cumplan con lo que se les ordena”.
2:69 69. Dijeron: “Pide a tu Señor que nos indique de qué color es”. Dijo [Moisés]: “Él dice que es una vaca de color amarillo, intenso, que alegre a quienes la miren”.